- Costo por tonelada. La misma carga viaja en menos envíos.
- Sin congestión. El trayecto entre terminales no depende del tráfico.
- Menos incidentes. Índice de accidentes muy inferior al de carretera.
- Eficiencia ambiental. Menor consumo y menores emisiones por tonelada.
Transporte
ferroviario
Grandes volúmenes, largas distancias y menos incidentes por tonelada movida. La línea donde nuestra dirección tiene formación técnica directa.
¿Qué es y para qué sirve?
El primer ferrocarril de vapor comercial se remonta a 1825, y la industria no ha dejado de evolucionar desde entonces.
Su fortaleza es mover grandes volúmenes a larga distancia: la misma carga viaja en menos envíos, y eso baja el costo por tonelada.
Ventajas, límites y cuándo conviene
Publicamos los tres juntos a propósito. Si este modo no le conviene, aquí lo verá antes de preguntarnos.
- No llega a la puerta. Casi siempre exige un tramo por carretera en los extremos.
- Depende de la red. De su trazado y del estado de la infraestructura.
- Horarios rígidos. Menos flexible que la carretera.
- Exige buena estiba. Por los esfuerzos propios del modo.
- Grandes volúmenes en corredores de larga distancia.
- Carga a granel: minerales, granos, materiales de construcción.
- Cuando el costo por tonelada manda sobre el plazo.
- Como tramo troncal de una cadena intermodal.
No solo movemos carga por vía férrea
Es una capacidad técnica propia, no subcontratada. Es lo que nos permite opinar sobre una operación ferroviaria y no solo cotizarla.
Esfuerzos que otros modos no producen
Conocerlos es lo que permite embalar y trincar bien desde el principio, en vez de descubrir el problema al abrir el vagón.
Por eso el embalaje y el trincaje se evalúan antes de cargar. Los sistemas concretos están en protección de la carga.
¿Le conviene esta vía?
Díganos qué mueve, desde dónde y hasta dónde. Si otro modo le sale mejor, se lo decimos.