- Costo accesible. Sobre todo en distancias cortas y medianas.
- Flexibilidad. Se ajusta la ruta y el horario a lo que necesite la operación.
- Entrega directa. Sin trasbordos, con la carga siempre en la misma unidad.
- Rapidez en corto. Evita aduanas prolongadas y esperas en puerto.
Transporte
terrestre
El único modo que llega hasta la puerta. Flexible en ruta y horario, y el más usado por eso mismo.
¿Qué es y para qué sirve?
Incluye todas las operaciones que involucran carreteras, autopistas y, en general, infraestructura en tierra.
Su flexibilidad y su costo competitivo lo convierten en la opción más utilizada, tanto nacional como internacionalmente.
Ventajas, límites y cuándo conviene
Publicamos los tres juntos a propósito. Si este modo no le conviene, aquí lo verá antes de preguntarnos.
- Capacidad limitada. Mover gran volumen exige varias unidades.
- Depende del tráfico. Congestión, bloqueos y estado de las carreteras.
- Riesgo en ruta. Se mitiga con GPS, escolta y seguro, pero existe.
- Caro en larga distancia. Por combustible y mantenimiento.
- Cuando se necesita flexibilidad de ruta y horario.
- En entregas cortas y medianas con plazo ajustado.
- Cuando hace falta servicio puerta a puerta.
- Para distribución dentro del país.
- Entre países vecinos con buenas conexiones viales.
Así se ve por dentro
Modalidades que operamos
Cada una pide una unidad y un tratamiento distintos.
Servicios disponibles en la vía terrestre
- Corretaje de carga
- Furgoneta seca
- Plataforma
- Refrigerado (reefer)
- Servicios acelerados
- Carga fraccionada
- Soluciones intermodales
¿No sabe qué unidad necesita? En el glosario están los nueve tipos de camión con su capacidad y sus dimensiones.
¿Le conviene esta vía?
Díganos qué mueve, desde dónde y hasta dónde. Si otro modo le sale mejor, se lo decimos.